No hay razones médicas que justifiquen el pinchazo

Lo que hay que contagiar la alegría

Abrazar es lo más terapéutico

La entrega de la voluntad es la perdida de la libertad

Sesión de programa de Dr. Benito el martes 25 de Enero

Si crees que necesitas un pasaporte para ser libre, si lo necesitas es que ya no eres libre. Lo necesita el que se siente que no es libre. El que es libre no lo necesita y sabe revindicar sus derechos con elegancia. Pero por escrito, cuando pides por escrito nadie responde. ¿Porqué? Por que todo se sustenta sobre una mentira, sobre una ilegalidad.

No es nuestro deber ético ni moral ponernos algo que no nos hace falta. Es importante el reconocimiento a las cosas que se han hecho mal. Las historias clínicas son lo más importante para saber si un paciente ha estado bien atendido.

Dar una opinión divergente de lo que dice la autoridad es desinformación y te censuran. La finalidad es que todo el mundo se de el pinchazo, ya no es una necesidad médica es una exigencia política. ¿tienes que tener muchos efectos secundarios los niños para que nos demos cuenta de la atrocidad que eso supone? Ya lo estamos viendo. Espero que se imponga el sentido común. Cada pecado tiene su penitencia.

Generar el recelo, generar la sospecha dentro de la sociedad es lo demoniaco. Lo que pretenden es disolver y disgregar la sociedad.

¿Es necesario el pinchazo? Si alguien te pide un pase para hacer deporte, ir a un hospital es muy recomendables que le pidas al responsable que te lo ponga por escrito identificando quien se hace responsable de esa decisión. Por si el presente o futuro se tuviera que tomar responsabilidades.

Para la vacunación necesita el consentimiento informado
La Prescripción es propia de los médicos
La Dispensación farmacéutico
Y el que Administra es el enfermero
El estado y los políticos no hace prescripción médica. Dr. Benito.

Que nadie este ni se siente solo. Que nadie se muera solo de miedo y de terror. Te regalamos sonrisas. Estamos en un estado de perder las libertades y podemos ayudarnos con asociaciones vecinales y acciones sociales comunitarias.

En el directo de hoy martes 7 de diciembre vamos a comentar por qué los sanitarios enferman estando vacunados cuando se van de cena. Quizá tenga que ver con las declaraciones del Dr. Geert Vanden Bossche (que trabajó para la Fundación Bill y Melinda Gates) de que los vacunados sirven de caldo de cultivo para los virus.

Estamos a punto de empezar a ver los verdaderos efectos de estos pinchazos y no es momento para bromas ni para revanchas. El experimento social sigue su curso y entra en una nueva fase.

Robert Louis Stevenson puso en boca de su personaje, el Dr. Jekyll (el que se transformaba en Mr. Hyde) una frase que ahora resulta apropiada

«Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite»

Es posible que algunos se hayan transformado por acción de una pócima, y en lo físico o en lo psíquico lo vamos a notar. Es el momento de comprobar hasta qué punto los seres humanos seguimos siendo humanos. Es lo que tienen las crisis, momentos de grandes apuestas. Os pido a los ya más de 40 mil suscriptores de este canal cariño y comprensión con todo el mundo, especialmente con las víctimas.

Cada vez más gente que se pinchó, por unas u otras razones, se da cuenta de la estafa que hay detrás de ello. Ya no es cuestión de derechas o izquierdas porque vendidos los hay en todas las formaciones políticas. En todas. Se trata de volver a recuperar la convivencia y la conversación sin odios y tender la mano a quienes no miran si se han pinchado o puesto hidrogel. Porque todavía queda gente de buena voluntad

Nociones básicas para personal no médico

Un producto sanitario que se administra con una aguja hipodérmica se dice que es de administración parenteral (aunque se parece, no tiene nada que ver con «parental»). La aguja puede introducir el producto superficialmente, apenas bajo la piel (subcutáneo), en el músculo (intramuscular) o directamente en el torrente sanguíneo (intravenoso). A veces se lleva el producto a territorios más concretos (el humor vítreo, el espacio subaracnoideo, etc.), pero dado que en cualquier caso se emplea un objeto punzante coloquialmente le llamamos «pinchazo». Los medicamentos de administración parenteral siempre han de prescribirse por un facultativo.

Muchas vacunas (no todas) son de administración parenteral. Y muchísimos otros productos de administración parenteral no son vacunas. Ha habido que adaptar el concepto tradicional de «vacuna» (como se hizo con el de «pandemia») para que los pinchazos que pretenden hacer frente a eso del COVID se consideren también vacuna. Gracias a esa reciente modificación ya se consideran vacunas aunque difieren bastante de las vacunas tal y como las conocíamos. La historia de la medicina cuenta los avatares de la salud de la humanidad a lo largo de los siglos y apenas llevamos doscientos años con ellas en nuestro arsenal terapéutico.

Una infección (o afección) que ha mostrado una letalidad del 2 por mil no precisa de medidas de prevención especiales masivas. Si de mil personas que se infectan sobreviven y quedan inmunizadas 998, muy prometedora tiene que ser la propuesta de mejora que le haga sombra a la inmunidad natural adquirida. Así lo contemplaba el gigante MERCK cuando anunció que no se dedicarían a buscar una vacuna porque era imposible mejorar esa eficacia de la naturaleza.

Los pinchazos para COVID no inmunizan. Lo dice la ficha técnica del producto y lo ha mostrado la escasa experiencia que llevamos con ellas. Los pinchados se infectan y mueren igual y además deben mantener las mismas medidas de aislamiento. Se les da, eso sí un pasaporte para que puedan diseminar la infección viajando pues se ha visto que su carga viral es mayor que en los que no se han pinchado ninguno de esos productos.

Los no pinchados no se ha visto que sean foco de contagio de nadie. Para contagiar hay que estar enfermo o ser portador de alta carga microbiana. Las variantes que dicen haber aislado (¿como se aísla una variante cuando se ha reconocido no tener aislado el especimen del cual han mutado?) que tanto han alarmado y alarmarán provienen de individuos doblemente vacunados y que viajan.

El que se pincha no se inmuniza. Ni tampoco contribuye a eso que se ha dado en llamar inmunidad de rebaño, por más que todavía quedan borregos que lo siguen diciendo. No pincharse productos experimentales no es un acto de insolidaridad ni de egoísmo: es de sentido común porque ni me protejo ni protejo a nadie.

Ninguna vacuna, absolutamente ninguna, me va a dar frente a COVID una inmunidad más eficaz que la que ya he adquirido atendiendo docenas de pacientes COVID. Y como en mi caso, el de muchísima gente que ya el año pasado adquirió inmunidad de forma natural. Por tanto, no son en absoluto NECESARIAS, para la inmensa mayoría de la población.

En medicina, un producto es seguro, si el tiempo ha mostrado que es seguro. La seguridad de un fármaco no deriva de que unos cuantos medios de comunicación y gente sin criterio médico repitan lo que han dicho algunos a quienes «seguro» que han pagado para que digan que es seguro. La seguridad lo da el paso del tiempo y el tiempo no se compra con dinero. Algunas personas sí se compran con dinero. Hablar de seguridad de estos productos con once meses de aplicación es una solemne necedad, lo diga quien lo diga.

Hay una diferencia muy clara entre la gente que ve la TV y gente que no la ve. Allí esta la diferencia diametral. La gente que ve la TV tiene miedo y tiene odio. Acumula odio frente a la gente que no se quiere vacunar. Esto es un digno distintivo que en general se vacuna desarrolla odio al que piensa de una manera diferente y opta por no pincharse. La mejor terapia es apagar la TV, vives feliz, no quiere decir que no estés preocupado por la situación social. Eso no debe ser un impedimento para devolver la cordura al mundo. Merece la alegría vivir y luchar por la gente.

¿Qué argumentos? Es el cariño. Y dirán yo quiero ser así. Transmitir alegría y optimismo al que se haya pinchado y desearle que le vaya muy bien, pero con sinceridad. Ojalá te vaya bien.

Apoyar positividad e ideas positivas dar alegría y calma y no entréis en el enfrentamiento, a lo que quita la paz.

El objetivo es la pérdida de libertad del ser humano, esclavizar al ser humano y apartarle de Dios en el plano ontológico. Que el ser humano no se merezca el cielo. Distribuye alegría porque eso es lo que va a quedar.

Besos y abrazos que es lo que cura.
Y un pis y a la cama, nos vemos el próximo martes.